Clínica en Córdoba
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La tendinitis aquílea es un tipo de patología degenerativa. Los efectos genéricos de este problema son la pérdida de resistencia del talón de Aquiles, la disminución de la capacidad de soportar peso o el dolor generalizado en la zona. Otro nombre que recibe esta patología es el de tendinopatía del Aquiles.
La tendinitis aquílea bilateral es un tipo de dolor en el talón de Aquiles en el que el problema se sufre en ambos talones a la vez.
Los dolores más típicos en el talón de aquiles surgen en algunas situaciones, como por ejemplo:
En ocasiones podemos observar cómo aparece un ligero bulto en la zona del tendón de aquiles que al presionarlo duele bastante y que se encuentra cerca del hueso. Es muy probable que se trate de una tendinitis aquílea calcificada.
Cuando surgen estos bultos en el tendón de aquiles, estaremos hablando de una tendinitis aquílea calcificada.
Su tratamiento es más complicado, ya que una tendinitis aquílea calcificada suele necesitar de intervención quirúrgica. Este tipo de tendinitis puede ser también la enfermedad de Haglund.
Al ser degenerativa, la tendinitis aquílea requiere de ejercicios que disminuyen el dolor. Estos ejercicios pueden paliar el problema, aunque en muchos casos se necesitan compaginar con un mayor tratamiento.
En nuestras clínicas Vitruvio utilizamos la técnica de inyección volumétrica ecoguiada, muy efectiva para la reducción del dolor. En dicha técnica se inyecta un suero a presión en los puntos afectados y doloridos.
Los ejercicios que más solemos recomendar son los ejercicios excéntricos. Estos son aquellos que consisten en ponerse de puntillas en un escalón, subir en 1 segundo y bajar en 3 segundos, repitiendo el proceso continuamente.
La auto rehabilitación mediante la realización de estos ejercicios es muy recomendable si queremos disminuir el dolor de forma progresiva.
El sedentarismo o reposo total no es nada beneficioso para la curación de la patología, ya que todo lo que dejemos de caminar, será tiempo que añadamos a la rehabilitación posterior. Lo mejor es caminar hasta un punto en el que no nos levantemos al día siguiente con demasiado dolor o con irritación de la zona.
Los síntomas de una tendinitis aquílea son sentir un punzante dolor en la zona del talón. Normalmente, el dolor se manifiesta más intensamente tras caminar, correr o realizar algún deporte.
Algunos de los demás síntomas que podemos advertir son:
El tiempo de recuperación de una tendinitis aquílea es de 3 meses aproximadamente. En ese tiempo, el paciente habrá perdido gran parte del dolor. Aunque el tiempo total de recuperación de las células del talón se prolonga hasta los 12 meses aproximadamente, aunque esto depende de cada paciente.
Es muy recomendable no caminar demasiado y, por supuesto, no realizar ejercicios físicos más intensos en caso de que sintamos dolor en el talón de Aquiles, ya que podríamos tener una rotura parcial o total del mismo.
Con el talón de Aquiles parcialmente roto se puede andar, pero esto puede ampliar la rotura, agravar el problema, producir mayor dolor y empeorar la recuperación.
El uso de tobilleras o vendajes en la zona no son para nada efectivos si lo que queremos es solucionar el problema o sentir menos dolor. Un vendaje sí puede servir para reducir ligeramente el dolor durante una caminata, pero no mejorará la situación.
Por tanto, no son recomendables, ya que su efecto es prácticamente ninguno.